Musiquita
Puse este cassette para que vayan agregando musiquita que les interese escuchemos quienes tengamos ganas. Para ello tienen que acceder a la página del mismo. Las instrucciones están en "Puras Habladas"; no las hago públicas aquí por razones obvias.
miércoles, 12 de noviembre de 2008
Entradas al inframundo (2a. parte)
Entradas al inframundo (1ra parte)
martes, 11 de noviembre de 2008
Miguel Pappan
Nacido en 1970 en Alemania, les presento una muestra del trabajo de este excelente fotógrafo que se define a sí mismo: "Soy un generalista... no especializado en cierta sección de fotos. Hay algunas fotos por tomarse ¿Para qué limitarse?"
sábado, 8 de noviembre de 2008
Desfile de alebrijes
viernes, 7 de noviembre de 2008
jueves, 6 de noviembre de 2008
Sin anestesia
será que finalmente el olvido extirpa de mi alma tu recuerdo...
sin anestesia...
Es el fin, the end, ces't finite (o como se escriba)
entonces la muerte anuncia la transformación, transición, cocción...
Sí, la locura tras la ruptura es obsesión dolorosa, la pasión, sangrante sacrificio...
¿masoquismo? es un gancho al hígado después de un trago fuerte a la botella...
estar contra las cuerdas y besar la lona, la pelea es dura, cruenta, es... es... es... ¡chingao, se acabó el tequila!
Entre cuatro paredes, me parece que mis brazos estan pegados a mi cuerpo,
a veces tu cuerpo parece despertar lo poquito que queda de Dios en mi pensamiento, entonces suena la puerta, abro y suelo responder:
"No, gracias, no compro salvación".
Patológico, ¿verdad? parece que el cerebro funciona mejor con la botella rota...
¿Amor?
Dices no creer en él... Por eso dudo que creas en Dios...
"No es el fin del mundo", buen título para un libro de superación personal...
¿Cóm terminar este texto? ¡Ah, sí!:
Amor, yo mismo me arranqué tu recuerdo con las manos,
ahora soy un recuerdo borroso que Dios olvidó en algún lado...
Miserable
Con esas manos con las que pretendes tocarla, la tocaste a ella también.
Con las mismas manos.
Con la boca que tienes la besaste antes a ella, ahora quieres usarla para morder la suya, lamer sus pechos, probarla entre las piernas...como hiciste con ella.
Pretendes abrazarla, llenarla de ti, de tus caricias ansiosas, de tu aliento cálido. Tomarla por la espalda y hacerla gemir. Llenar su cuerpo con el tuyo, su boca con tu placer...como con ella.
Ansías su carne joven, animal de presa eres, morderla bajo sábanas blancas, dejar tu marca en cada poro de su piel...así como con ella.
Y el problema es que ella, la primera, apenas tenía 16 años, tú 39,...y al final, el placer que le brindaste terminó en el aborto, pagado por ti, del único hijo que ibas a tener.










